Ya sin opción de ir a la Feria del Libro de Guayaquil, principalmente porque uno debe vivir y enfrentar los problemas que la vida va imaginando para uno, pues me calmo y dejo de lado cualquier sensación que tenga que ver con el desconsuelo. Miss CA me dio una solución tan fresca, que estaba yo seguro de saberla, pero alguien debía decírmela y ella me la dijo: las ferias no son importantes, además uno puede ver a los amigos en otro momento. Y listo.
La palabra es tan eficaz, que no importa la distancia para conseguir su conjuro.
Me quedo con ganas de ver a mucha gente querida (desde acá les envío todos los ánimos del mundo) y listo. Lo que iba a decir allá (lo que iba intentar decir) lo diré por acá, en última instancia. Y así, con tantas ocupaciones en estos días (tantas que no me dan tiempo de nada... avanzo "El viajero del siglo", de Neuman con la velocidad que no es la mejor de todas para una novela) estaba viendo las cosas de la peor manera: este viaje era la opción de recuperar algo de mi mirada literaria, hablar de libros y abrazar a la gente querida que me cuenta de cosas que no he leído y que quizás no vaya a leer jamás. La excusa. Miraba la excusa de la vida como una revelación literaria. Miss CA me dijo que la vida importaba más, con un desprendimiento que era el que necesitaba.
Listo. Reposo, Alegría. Alma. Consuelo.
Siempre la vida va a ganar. Por eso llego a casa (llena de cajas con libros y discos para ya hacer el cambio de cubil) y escucho a Paul cantar ese tema que supuestamente le hizo a John diciéndole "vale, todo va a estar bien entre nosotros"... y cualquier malestar termina por irse.
La palabra es tan eficaz, que no importa la distancia para conseguir su conjuro.
Me quedo con ganas de ver a mucha gente querida (desde acá les envío todos los ánimos del mundo) y listo. Lo que iba a decir allá (lo que iba intentar decir) lo diré por acá, en última instancia. Y así, con tantas ocupaciones en estos días (tantas que no me dan tiempo de nada... avanzo "El viajero del siglo", de Neuman con la velocidad que no es la mejor de todas para una novela) estaba viendo las cosas de la peor manera: este viaje era la opción de recuperar algo de mi mirada literaria, hablar de libros y abrazar a la gente querida que me cuenta de cosas que no he leído y que quizás no vaya a leer jamás. La excusa. Miraba la excusa de la vida como una revelación literaria. Miss CA me dijo que la vida importaba más, con un desprendimiento que era el que necesitaba.
Listo. Reposo, Alegría. Alma. Consuelo.
Siempre la vida va a ganar. Por eso llego a casa (llena de cajas con libros y discos para ya hacer el cambio de cubil) y escucho a Paul cantar ese tema que supuestamente le hizo a John diciéndole "vale, todo va a estar bien entre nosotros"... y cualquier malestar termina por irse.

